4 de mayo de 2010

Juana y su Pasión




Tenía mucho tiempo que ninguna película me hacia sentir lo que esta me hizo vivir. Fue una experiencia única. Un gran mounstro en blanco y negro lleno de sonido y fuerza. La imagen, ha sido la textura más suave que mis ojos han procesado, y el sonido fue un fuerte rugir de opresión y libertad.


No cabe duda que los maestros, son maestros por algo.


Este film, pasó dos veces por manos del fuego, y cuando Dreyer ya no tenía esperanza alguna, se reencontró de la manera más loca posible. Vivía en un manicomio. La tomaron, la analizaron y se dieron cuenta que no solo era la primer edición del director, sino que no había sido censurada ni modificaba. Era Juana de Arco VIRGEN.


Es por eso que ahora podemos dar las gracias a ese loco, por toparse con esta gran obra de arte, que vino a modificar todo el cine mudo que se hacia en esa época.


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