27 de junio de 2010

La nada está detrás de todas las cosas

-¡Dios mío!, mi supremo anhelo y mi plenitud, soy tu ayer y eres mi mañana. Soy tu raíz en la tierra y tú eres mi flor en el cielo; junto creceremos ante la faz del sol. Y Dios se inclinó hacia mí, y me susurró al oído dulces palabras. Y como el mar, que abraza al arroyo que corre hasta él, Dios me abrazó.
Y cuando bajé a las planicies, y a los valles vi que Dios también estaba alli.

1 comentario:

  1. Anónimo18:31

    este tambien me gusta... loca!!! de donde sacan tus conejos tantas cosas? Jajajajaja

    ResponderEliminar