1 de diciembre de 2009

Aldeano

No hay nada más breve que un trotamundos con un diario incompleto. Cada latido del corazón me indica un paso que tengo que dar. Y aún sabiendo que hay cosas que permanecen, no puedo más que decir adiós con esta leve sonrisa y carente de disculpa que pronunciar. Esta vez, me marcho sin maletas porque más pesa la despedida que cargar todo el mundo en la espalda. Las cosas que llevo son una ilusión de las personas que he sido, las que he querido ser y las que he conocido.
Alguna vez te tomé una fotografía cuando estabas distraído, y grité al encontrarme a mi mismo. Hoy, como siempre, busco emprender el camino para prender una luz que ilumine mi alma. Yo también he visto como mi bosque se marchita, con mi voz que se marchita, y por eso no puedo permanecer aquí. Donde no hay otra cosa que proyectos que se acaban y mientras la suerte sigue andando y las lágrimas comienzan a salir. No te busco a mí alrededor porque sé que a veces, hasta la esperanza es tan fugitiva como yo.
Estoy cansada de andar, mas no puedo detenerme, me aterra que las cosas cambien, pero aún más que no lo hagan. No puedo hacer más que acercarme para cambiarte mundo, sabiendo que esto es tan posible, como soñar con lo imposible.



Laixa Marine Lizardo Montolío

No hay comentarios:

Publicar un comentario