1 de julio de 2012

Hunter

Querido Garr,


Comprendo la mayoría de las cosas que me dices en tu última carta, sin embargo... carezco de palabras para contestarte. Quisiera que supieras cuanto me duele, quizás lo sepas. No hay remedio, nos perdemos frecuentemente en el ázar. Tú eres uno de ellos, el único. 


Cuando me di cuenta el fuego ya lo había consumido todo. Me quedé con ese viejo libro, aquel que te encantaba de crío y que no lo leí por respeto. Quería conservarte intacto, pero siempre mantienes el movimiento. A mi me gusta la tierra.


No guardo rencor, tal vez te encuentre pronto.


Con amor.



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