25 de octubre de 2009

Llámame tú...

Creo que lo sabes, pero nunca está de más recordártelo...

Es incréible como el tiempo nos va reformando. Nos quita viejas costumbres, nos recomienda algunas otras. ¿Esas costumbres terminan siendo casi las mismas, pero representadas en diferente forma?, quizás.

El tiempo me transforma contigo, me hace crecer junto a ti, y a su vez, poco a poco me voy formando en tu parte. Aún estoy indecisa, no sé si sea un brazo tuyo, o un ojo, o tu lengua, o tu pierna, todavía me falta decifrar ese acertijo. Soy eso que te hace falta, el lado oculto de tu mente, no la conciencia, no el brillo, soy el impulso. Tú eres mi faltante, eso que solo ambos sabemos y que lo comparamos con la inmensidad.

Somos de la misma familia, nacimos de la misma tierra, del mismo mito que nos hizo creencia. Somos polvo y casacábeles, como las estrellas que tanto te gustan. Figuramos entre el constante infinito, y nos perdemos como uno solo.

Hablo como el ser, no tú, persona de sexo, carne y sangre.

Me enseñaste al tiempo vestido con traje y capa, te enseñé el ritmo que usa éste en sus canciones. Juntos disfrutamos de su danza, y su poesía lírica, que a veces el alcohol no lo deja pronunciar.

Sabemos que está ahi, y a veces lo buscamos. Muchas otras solo lo encontramos.

A ti, ser de historia y pensamiento. Conjunto de interogantes y debilidades. A mi, pedazo de limitantes, tributo a los recuerdos y al caminar pérdido. A nosotros, universos en constante roce. Vientos de oeste y tranquilidad de océanos.

Ya vivo en ti,
Tú siempre haz estado aqui...

¿Qué más podemos pedir?

2 comentarios:

  1. ahhhh me encantoooo¡¡¡ es genial¡¡ casi lloroo¡¡¡
    YO VIVO EN TI, TU SIEMPRE HAZ ESTADO AQUI¡¡

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  2. Anónimo11:21

    ¡que bonito!


    oye, te mandé un correo... necesito un favor... espero que puedas ayudarme :)

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